lunes, 26 de abril de 2010

Vendran tiempos peligrosos


Mirando al cielo 65

"Hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos". MARTIN LUTER KING

La exaltación de los ánimos es el pan de cada día. Es increíble ver como las noticias nos dan cuenta de agresiones, homicidios, “bullying” (acoso escolar), grescas de una fila interminable de pendencieros, “flaites” mal humorados, implacables asesinos sin remordimientos, terroristas, gente realmente mala. Vuelan los insultos, sobran los golpes, muchas muertes; Muertes sin razón, peleas sin razón, agresiones sin razón; Así está el mundo y la sensación de impotencia de las víctimas, gracias a una justicia poco justa, a la llamada puerta giratoria, a las mínimas penas para los delincuentes y agresores, nos hace ver abandonados. Hemos aprendido muchas cosas y desarrollado otras realmente impactantes, pero como dijo el predicador, nada ayuda a que baje la agresividad, nada aplaca la ira, porque no hemos aprendido a vivir como hermanos; los adelantos de hoy son para uno vivir mejor, pero no para que todos vivamos mejor. Es la era de la individualidad. Ya hemos perdido la capacidad de asombro, la crónica roja es común y ya no impacta tanto como antes, hoy los diarios prefieren destacar en sus portadas temas de farándula. Cada vez lo anormal se vuelve común, y no estamos lejos de que sea la norma. Se quiere poner detectores de metales en los colegios porque los niños llevan armas, se baja la responsabilidad penal de 18 a 14 años, se quieren construir más cárceles, en otros países (como Brasil) se crean brigadas asesinas para eliminar al delincuente; pero con estas medidas no se ataca el fondo, solo la forma. No nos sorprendamos, Dios ya lo había advertido: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita” (“ Timoteo 3:1-5)

¿Por qué estamos más agresivos? Porque simplemente nos creemos en el derecho de responder a la agresividad con agresividad, hemos decidido tomar la justicia de manera propia que dejar a otro que abogue por mí. Aun los cristianos nos olvidamos lo que Dios nos dice: “Mía es la venganza, yo daré el pago” (Hebreos 10:30); así como Cristo abogó por nuestra salvación, así abogará por nuestros problemas, solo debemos traerle a él nuestras cargas y confiar; así como le confiamos nuestra alma, él nos podrá ayudar. Dios también nos aconseja “La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor” (Proverbios 15:1). Toma este consejo bíblico y comienza a aplicarlo desde hoy, y estarás atacando el fondo del problema, no la forma, porque debemos ser promotores de la paz y eso parte por nosotros, y dejémosle la agresividad al mundo violento, ya vendrá Dios a ordenar las cosas.

Bendiciones.

Pastor Marcelo Valdés

jueves, 15 de abril de 2010

Dios con nosotros


Mirando el cielo 64

“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel” (Isaías 7:14)

Por ahí me preguntaron porque a nuestro salvador Jesucristo se le decía MESIAS, CRISTO, JESUS y la profecía anunciaba a EMANUEL. Buena pregunta, veamos las respuestas.
¿Qué significa MESIAS? Es el titulo dado por Dios a su hijo y significa el “ungido”, la persona designada especialmente para cumplir el propósito que se le había encomendado en la tierra ¿Cuál? La de salvar a la humanidad entregando su cuerpo en sacrificio vivo. Mesías es de raíz hebrea.

¿Qué significa CRISTO? Significa exactamente lo mismo que lo anterior, pero su raíz es griega. Recordemos que en los tiempos de Cristo la cultura griega era la que imperaba y aún el imperio dominante, los romanos, habían quedado maravillados con esa cultura, tomando mucho de ellos.

¿Qué significa JESUS? Significa “Salvador” y ese es el nombre con el cual se patentó en esta tierra; por eso era conocido como JESUS DE NAZARET, porque ahí había crecido. También es de raíz hebrea, aunque algunos sostienen que tiene mucho de arameo, pero este es un dialecto semítico derivado del hebreo.

Entonces ¿Por qué se le llama EMANUEL en la profecía? Porque EMANUEL significa DIOS CON NOSOTROS y estaba consignando un hecho claro e irrefutable ¡Que JESUCRISTO, EL MESIAS UNGIDO DE DIOS, seria DIOS CON NOSOTROS, el EMANUEL que habitaría en medio nuestro para librarnos del pecado!

¿No es maravillosa esa noticia? Todos sus títulos y nombres con los que le conocemos hablan de su Deidad. Ahora solo nos queda rendirnos al nombre del Señor Jesucristo y no tomar en vano el nombre de Dios. Como está escrito “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano” (Éxodo 20:7). Los nombres de Cristo no son cosa de juego, porque él es Dios. No hagas promesas en su nombre, no lo menciones para amenazar o insultar, mucho menos para burlarte o reírte de él. Su nombre representa lo mas santo que ha habido en la tierra, no lo olvides.

Bendiciones.

Pastor Marcelo Valdés

La Homosexualidad


Mirando al cielo 63

“Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado”

El tema de la homosexualidad esta polarizado. Y nuestra opinión hoy día no suele ser la más popular. En el marco de la libre elección cada uno puede optar por la orientación que estime mejor en materia sexual y una vez definido, nace su opinión respecto a este controversial tema. Si es monógamo, heterosexual, lo más probable es que no vea con buenos ojos la homosexualidad, pues por algo no ha optado por esa orientación. Si es bisexual, o de prácticas libertinas como swinger, ponceos, u otros, las opiniones, por regla general, serian a favor de la homosexualidad. Hoy algunos alegan que no se puede ser libremente gay por la discriminación, así que no hay mucho espacio para “elegir”, porque admitir ser “del otro bando” se constituye en calvario para muchas lesbianas y homosexuales. Por tanto deciden manejar el tema con un perfil bajo, mostrándose bien macho o hembra, pero sufriendo su “diferencia” en silencio. Pero cada vez eso se va perdiendo, porque Satanás ha sabido usar personajes mediáticos claves a la hora de promover este estilo de vida y es así como artistas, deportistas, políticos, hacen sus confesiones y sienten que han sido liberados, para ahora vivir públicamente, animando a otros que lo hagan.
La pregunta que muchos homosexuales y lesbianas no hacen es ¿Qué piensa Dios de todo esto? Y cuando digo “Dios”, me refiero al Dios de la Biblia, única fuente autoritativa de lo que él piensa. Esto es lógico, porque cuando somos ignorantes de su Palabra, los hombres tendemos a deformar a ese Dios en nuestros pensamientos, de acuerdo a nuestros sentimientos y formamos otro dios que no es el Dios que se revela en su Palabra.
Volviendo a la pregunta ¿Qué piensa Dios de la homosexualidad? En su Palabra dice “…No erréis; ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones… heredaran el reino de Dios” (1Corintios 6:9-10). Aquí esta sintetizado lo que piensa ¿se le puede dar otra lectura a aquel versículo? No veo por donde poder torcerlo a favor de la homosexualidad, y es categórico. Si vamos más atrás, la destrucción de Sodoma y Gomorra obedece a que cometieron este tipo de actos, hechos que la biblia llama “vergonzosos”, “deshonrando así sus propios cuerpos” (leer Romanos 1:18-32). De ahí viene el término “Sodomía”, que, según el diccionario significa sexo anal. La lógica Divina es que creó dos sexos para amarse, darse satisfacción y procrear, constituyendo así una familia normal; lo otro seria “anormal”, bajo la mirada de Dios.
¿Es esto intolerancia? De ninguna manera; existe mucho amor hacia el pecador, pero aversión contra el pecado. Es Cristo quien vino a buscar lo que se había perdido y ya sea homosexual, lesbiana, ladrón, adultero, fornicario, asesino, etc., Dios también murió por ellos, solo deben volverse de su pecado, así como yo tuve que volverme de los míos. Estoy consciente, esta no es la opinión más popular, porque el mundo va en otra dirección, hacia el libertinaje, y otros no quieren hacerse problemas “mientras no le hagan mal a nadie”. Pero a todo cristiano no nos queda más que orar por el pecador, y no insultar, o burlarse, pues no es de hijos de Dios. Pero también tenemos derecho a expresar esta opinión, que es muy de Dios. Bendiciones.

Pastor Marcelo Valdés

lunes, 5 de abril de 2010

¿A quien iremos?



Mirando al cielo 62

“Le respondió Simón Pedro: Señor ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6:68)

Las reveladoras palabras del apóstol son sencillamente el reflejo de alguien que estaba totalmente comprometido con la causa de su maestro, o al menos así se veía. Pero no había sido él el que lo había descubierto por sí mismo, sino que el Padre que está en los cielos se lo había revelado (Mateo 16:17). Pero ¿no somos los hombres insoportablemente leves? Así pensaba Kundera al escribir “la insoportable levedad del ser”. Somos inconstantes en todos nuestros caminos como un hombre de doble ánimo, pero que no se revela hasta los momentos decisivos de la vida. El caso del apóstol es un vivo ejemplo de lo que digo; acababa de hacer una de las afirmaciones más certeras y reales de su vida, reconociendo que solo Cristo tenía palabras de vida eterna y no otro, que habitaba plenamente la Deidad de Dios en él y que no había otro lugar donde ir que no fuera con él. Estaba dispuesto a dar su vida e incluso blandió la espada al momento en que Cristo era apresado, cortándole la oreja a Malco (Juan 18:10). Hasta ahí, mostraba disposición de seguir y luchar por su Maestro, pero ¡hay de los hombres, que decimos una cosa y muchas veces hacemos otras! Que mostramos nuestras trivialidades y ligerezas al tiempo indicado y nos mostramos honorables, firmes y constantes en días que no hay que comprometer mucho. La historia es conocida, Pedro le negó tres veces. Felizmente hay tiempo para todo y el apóstol, abandonando la vergüenza que prosiguió a la negación (Juan 21), se convirtió en un gran pescador de hombres, hasta dar su vida por la causa y por las verdaderas “Palabras de vida eterna”, del cual era portador. Esta vez no le negó.
Que quiero decir con todo esto:
1. Que solo en Cristo hay palabras de vida eterna y en nadie más.
2. Que muchos de los que seguimos a Cristo a veces le negamos con nuestra actitud, como si sus palabras de vida no pudieran transformar la nuestra.
3. Que no importa lo cual decididos vamos a la iglesia, cuan bien vestido o con cuanta frecuencia; muchas veces le negamos en la cotidianeidad de nuestras vidas, en la conversación con el amigo; en lo que vemos en televisión y hacemos ver a nuestros hijos; en la celebración de una festividad y como festejamos. Las mentiras, la pornografía, los disparates, la ebriedad, la contaminación de nuestro cuerpo, son señales de “negación” de Cristo. Alegamos que es inofensivo y no le hacemos mal a nadie, lo mismo que un borracho que chocó con un poste y decía que conducía mejor.
4. Que no importan las tradiciones, eso no nos hace mejores. De qué sirve llevar el “ramo” una vez al año, comer pescado para semana santa o no comer carne, o vestir de cierta forma, o ver en la tele “Jesús de Nazaret” todas las pascuas, si el resto del año somos ególatramente nosotros mismos, hasta la próxima festividad.
5. Si al final de todas estas negaciones termináramos aceptando nuestra incapacidad de producirnos bien, y viniéramos al único que tiene palabras de vida eterna, encontraríamos el camino, ese mismo que en algún punto se le extravió a Pedro, pero que retomó, para ser el gran apóstol, y llegar nosotros a ser un baluarte de la iglesia de Cristo.

Pastor Marcelo Valdés

lunes, 22 de marzo de 2010

Agradecimientos




Mirando al cielo 60
Más vale dar que recibir, sobre todo cuando hay verdadera necesidad. Y eso es lo que vi en mi viaje a las zonas mas afectadas por el terremoto. En Monte Águila, Talca, Constitución, Talcahuano, verdaderamente hay necesidad. Yo se que todos lo saben, pero verlo en vivo y en directo es mucho más fuerte que en televisión, y por ende, mayor se siente la necesidad. Es por eso que quiero agradecer a todo Loncochense que puso la mano en el corazón y en el bolsillo, o en la despensa o en el closet, despojándose para dar a otros. No importa a quien dio, ni con que institución canalizó la ayuda, lo importante era ayudar. Y muchos respondieron a ese llamado de ayuda. Nosotros quisimos ir directamente a dejar la ayuda y a trabajar. Creemos que la ayuda espiritual es muy importante en tiempos de necesidad, así como el gobierno pone la ayuda de Psicólogos. Donde hay temor, falta de sueño, incertidumbre, angustia y dolor, se hace necesaria la ayuda espiritual, donde Dios da consuelo, da esperanzas animo y refugio. Pero fue más gratificante llegar no solo con lo intangible, sino que además llevamos “capa y alforja”, ropa y alimento… y eso gracias a usted que dio, incluso algunos más allá de sus fuerzas. También nos han ayudado en tiempos difíciles, como en las inundaciones y temporales. Ahora nos toco a nosotros, y nuestra gente mostró gratitud y ayudó. Dios le bendiga por eso.

Pastor Marcelo Valdés

martes, 2 de marzo de 2010

Terremoto en el alma


Mirando al cielo 59

“A la presencia de Jehová tiembla la tierra, a la presencia del Dios de Jacob” (Salmos 114:7)
El terremoto sufrido es el tema del momento ¡Y vaya que momento! Sin duda un día que tristemente recordaremos todos los Chilenos de por vida, especialmente los que están sufriendo la pérdida de un ser querido o la pérdida de sus viviendas. Me entristece fuertemente el corazón ver las noticias y la merma de mi vajilla y mi televisor pasa al olvido, considerando que otros han perdido aún las vidas de sus hijos, maridos, esposas; no puedo dejar de pensar en aquellos que están atrapados en los escombros; en aquellos que están en los cerros en una carpa, pasando hambre, sed y frio; en aquellos que se han tenido que armar para defender lo último que les quedó de inescrupulosos que se asoman en tiempos de tragedia, mostrando las bajezas mas espantosa del ser humano, algo que como chileno no me hace sentir orgulloso. Está compungido mi corazón, esta desconsolada mi alma, se revuelca mi mente con todo lo sucedido. PERO NO BAJARÉ LOS BRAZOS, PORQUE EN DIOS ESTAN MIS FUERZAS. La tierra ha temblado y mi rostro a Dios ha buscado; porque aunque ande en valle de sombra y de muerte, tú estarás conmigo; y así ha sido, su promesa fue cumplida.
Muchos me preguntan qué es lo que busca Dios con todo esto; específicamente no lo sé, mi mente, como la de todos, es finita; pero si sé que en una perspectiva general, Dios quiere que los chilenos le miremos a él, que le busquemos de corazón y en verdad ¿Pero que han hecho muchos? Se han volcado a las calles a saquear, alegando hambre y sed a solo medio día de lo ocurrido. Y peor aún, han sentido la necesidad de un televisor cuando no hay luz, de una lavadora, cuando no hay agua, de ropa linda y nueva, cuando no hay que comer. Eso solo habla de la depravación de muchos. Y LO QUE NECESITAMOS ES BUSCAR EL ROSTRO DE DIOS, PORQUE NOS HA HABLADO A TRAVEZ DE LA NATURALEZA. Y en este suceso me he dado cuenta lo pequeño e insignificante que soy, cual langosta frente a verdaderos gigantes, y lo grande y orgullosos que somos cuando las cosas están normales. Somos solo barro, pero nos creemos el alfarero. Corríamos despavoridos, gritábamos al cielo, pensábamos en nuestro fin o en el fin del mundo, pero una vez que pasa todo, volvemos a ser los “grandiosos” de siempre, los que gobernamos nuestras propias vidas. Alegamos contra Dios por esta tragedia, pero jamás agradecemos por todos los días normales y maravillosos que nos regaló antes de esto.
Ver el actuar de muchos, abate mas mi corazón. Ver como obra Dios en mi vida, me da garantías de salvación. Por eso seguiré mi lucha espiritual, por mis amados compatriotas que necesitan de techo, comida y abrigo, pero mucho más, al Salvador, que socorre en tiempos de angustia. Ve a su casa de oración, busca su palabra y su perdón, pero no dejes en estos momentos la única garantía en tiempos aciagos y oscuros, porque él es la luz que brilla en la oscuridad. Bendiciones a todos.
Pastor Marcelo Valdés

En la sabiduria hay alegria


Mirando al cielo 58
“Con Dios está la sabiduría y el poder; Suyo es el consejo y la inteligencia”. (Job 12:13)

Terminemos hablando de la felicidad con la última receta: LA BUSQUEDA DE LA SABIDURIA. Mientras el mundo busca la comodidad, el bienestar, el placer, la entretención, son pocos los que buscan la sabiduría. Hay que aclarar que sabiduría difiere de “conocimiento”, algo que muchos quisieran pero que, una vez obtenido, no saben usar; en cambio el sabio “conociendo” menos, actúa mas y con asertividad. Porque la sabiduría es la aplicación de la inteligencia y el conocimiento a la experiencia, obteniendo mejores resultados y un mayor entendimiento de las cosas o vivencias, lo que aumenta más la sabiduría. Es por eso que no es despreciable buscarla. Es un don preciado que obviamente ayuda a ser más feliz. Pero ¿Dónde buscarla?
Proverbios, el libro escrito por el hombre más sabio que ha pisado la tierra, Salomón, nos dice que “el principio de la sabiduría es el temor a Jehová” (1:7), por tanto la búsqueda comienza en Dios. Si nos damos cuenta, comenzamos este periplo de la felicidad por el temor y cerramos el círculo con lo mismo, porque es el principio de la sabiduría. Otros de los libros escritos por el gran sabio fue Eclesiastés, que es justamente el libro que le busca el sentido a la vida y que termina con una máxima que no podemos dejar pasar: “teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre” (12:13). Si un extraordinario hombre como lo fue Salomón nos sugiere que la sabiduría comienza por Dios, entonces no está demás decirle a todos los hombres que la busquen ahí. Honestamente, no me extraña ver el mundo actual en un estado deplorable, porque muchos de los que se consideraron sabios comenzaron a alejarse de las máximas de Dios y se envanecieron en sus propios razonamientos; como lo que pasó con Frederick Nietzsche, que de querer ser un hombre de Dios, terminó hablando en contra de él. Y así muchos de los llamados “libre pensadores” como Marx, Lenin, Freud, Sartre, etc. que se inspiraron en Nietzsche, tal como lo hacen muchos en el día de hoy; aquellos que quieren mostrar cierto aire de “sabiduría” son dados a este tipo de filosofías, las del humanismo, marxismo, existencialismo, fatalismo, o lo metafísico. Pareciera haber cierta superioridad en dominar estas cosas y cierta ignorancia en aquellos que tienden a creer en Dios. Nos empujan a salir del closet y ver las maravillas de un pensamiento libre de ataduras religiosas, de presiones impuestas por Dios o la Biblia, de líderes religiosos que no pueden mirar más allá de sus propias narices, de avanzar hacia un mundo en donde lo más importante sea el hombre y no Dios. Se dan la razón al mostrarnos a los fanáticos religiosos, a los sectarios y a los fundamentalistas, todos estrechos de mentes o simplemente locos. Hoy el barro quiere ser más que el alfarero, la creación más que el creador… y eso da cierto aire de superioridad y sabiduría.
Pero no es así. Podemos estar de acuerdo en que existe un mundo cristiano ignorante de muchas de las cosas que aún escribo aquí y no entender, pero ¿no dice su palabra que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios? ¿Quién de los apóstoles fue un hombre ilustrado, excepto Pablo? ¿Acaso no vive mejor aquel simple campesino que solo tiene que entender lo necesario como para desarrollar sus cosechas y honrar al salvador? He visto a “sabios” de libre pensamiento ser verdaderos ignorantes en pleno campo. ¿No es más inteligente dominar con sabiduría lo que estamos llamados a hacer, que querer entender las profundidades mismas de la vida? ¿No es para el zapatero más importante ser diestro en su oficio que serlo en pensamientos ajenos a su vida y a Dios? La sabiduría no está en saber más, o conocer más, sino que en saber aplicar mejor lo poco aprendido en lo que nos desarrollamos.
Por tanto, si quieres buscar la sabiduría, comienza buscando a Dios y a atender su voluntad, porque solo el necio dice en su corazón “no hay Dios” (salmos 14:1). Poco a poco, estando en sus caminos, actuaras con verdadera sabiduría, algo que el “libre pensamiento” no nos ha dado. La felicidad depende de tu sabiduría, la que puedes obtener buscando a Dios.

Pastor Marcelo Valdés

domingo, 31 de enero de 2010

La Ruta hacia la felicidad


Mirando al cielo 55
“Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien”. (Salmos 128: 1-2)
¿Se puede ser feliz? Yo creo que sí, pero solo en Dios. Ya lo había dicho antes en un artículo anterior, y di mis razones (Leer articulo "año nuevo"); ahora solo digo que en Dios está la paz, la abundancia, la tranquilidad, la esperanza, la confianza, la alegría y el amor, los ingredientes necesarios para ser feliz. Entonces, por lógica, si estamos viviendo los principios de Dios, se puede ser plenamente dichoso ¿pero cómo conseguirlo? La verdadera felicidad deriva de cuatro cosas: del temor a Dios, de la confianza a Dios, de la obediencia a Dios y de la búsqueda de la sabiduría. Analicemos la primera.
El temor a Dios es parte de una bienaventuranza bíblica; dijimos que bienaventurado significa dichoso o feliz y obviamente, será feliz todo aquel que teme a Jehová, porque es el único que puede garantizar la alegría y el amor, y es el único que te contentará con el trabajo de tus manos, el único que le dará propósito a tu trabajo, a tu estudio, a tus paseos, a tu noviazgo, tu matrimonio, etc. “Sea Él vuestro temor y Él sea vuestro miedo” dice Isaías (8:13). Y ¿Por qué temerle? Porque Él tiene en sus manos el poder de dar y quitar, todo está bajo su control y tiene el poder de la vida eterna y también la condenación eterna. La Palabra de Dios nos dice que es omnipotente, o sea todopoderoso y ¿Quién que no tenga ningún poder como nosotros osaría no temer a un Dios todopoderoso? ¿Qué súbdito no temería a su Rey si su vida y su destino estuvieran en sus manos?
Muchos alegan que los cristianos quieren infundir temor en las personas para que se sujeten en las iglesias y sirvan en ellas. Estoy de acuerdo con ello si se tratara de una secta dominante, de una iglesia que quisiera tener el control total de las vidas para provecho propio. Pero el temor a Dios es legitimo enseñarlo, no porque queramos controlar vidas (recuerde que usted es libre de elegir), si no porque el temor en el creador y dueño del destino humano, tiene el poder de decirnos donde será nuestro destino eterno. No es temor al pastor, o una denominación, o una creencia en particular, o a alguna persona a la que se deba temer como a Dios, sino al mismísimo creador del cielo y el infierno, al dador de la vida y al dueño de ella. Eso es lo que enseña una buena iglesia Cristo-céntrica. Es de Satanás el no tener que temer a Dios ni a nada, para así vivir confiadamente en una vida de excesos sin ninguna clase de cuidado, como se ve en muchas vidas que han optado por no sentir miedo por nada, verdaderos “temerarios”.
La santidad de Dios, su grandeza, su bondad, sus maravillas, su perdón, y sus juicios, son buenas excusas para temerle, porque lo es todo y es para todos. Temerle reverentemente, temerle cariñosamente y temerle con “temor y temblor” es uno de los pasos hacia la felicidad. Parte buscándolo a través del temor.

Pastor Marcelo Valdés

¿Existe Dios?


Mirando al cielo 54

Existe la comodidad de no creer en Dios. Hay muchos que han optado por esta “alternativa” porque es más cómoda y sienten que así tienen más libertad para manejar sus vidas. No tienen mayores argumentos para decir por que realmente no creen en un Creador, o cuando las tienen, son tan débiles que muestra realmente porque han escogido ese camino. Como un joven que me dijo: “Dios no existe porque ningún científico cree en Él”, “mencióname uno” le pregunté; no hubo respuesta. Galileo, Copérnico, Newton, Einstein, Von Braun eran creyentes, versus Hawking, Sagan, Asimov, que no creían. Otra persona me dijo que no creía en Dios porque si Él existiera no habría hambre en el mundo, o niños abandonados, o guerras, porque se supone que Dios es amor. Le respondí: ¿Es responsable Dios de las decisiones que tu tomas en libertad? ¿Sería responsable Él porque tú decides abandonar un niño? ¿Sería responsable yo de tú decisión? ¡Es una responsabilidad propia, no de Dios! Otro dijo que Dios es un extraterrestre porque así lo declaraba J.J. Benítez en su “Caballo de Troya”; entonces, si yo leo el “Código Da vinci” de Dan Brown, ¿debo creer que Cristo tuvo descendencia con María Magdalena? ¿Debo creer todo lo que leo? Otra persona me comentó que la creación de Dios es una psicosis colectiva cultural, porque todas las culturas hablan de un dios; es una forma de responderse a lo que no comprenden. ¿No sería simplemente porque Dios siempre existió y toda cultura, con una vaga comprensión de Él, quiso manifestarlo? ¿O, como dice la Biblia, lo reemplazaron por otros dioses? Otros no quieren creer por el mal testimonio que reflejan algunos hermanos ¿pero saben acaso lo que el mismo Señor dice?: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará al Reino de los Cielos” (Mateo 7:21). Otro dijo que decidió no creer porque nadie le había explicado con quien se había casado Caín, después que fue desterrado. Seguro vio la película “Contacto”, donde la protagonista (Jodie Foster) se hacia la misma pregunta. No se dio cuenta en los años que se vivían en la época y que es posible que la misma descendencia de Adán le haya provisto esposa. Otros creen en la “teoría” de la evolución, yo creo en la certeza de Dios; otros creen en el Big Ban… En este punto creo que es más fácil creer en Dios que en el Big Ban, puesto que no veo un mundo producto de la casualidad, veo armonía y no caos. Dios es más comprensible.
Créanme, yo anduve por esos derroteros y no conducen a nada; lo único que produce es un vacio que uno intenta llenarlo con lo que venga, menos con lo indicado: Dios. Fuimos creados para estar con Él, vivir para Él, alabarle a Él y honrarle. Pero nosotros decidimos desestimarle y hacer las cosas a nuestra pinta, porque así nos agradó y creemos que así estamos mejor. Pero es cosa de mirar a nuestro alrededor: un mundo resquebrajado, destruido, lleno de guerras, de hambre, desolación. Escasea la fe en el Dios de la Biblia, pero abunda la fe en falsos dioses y abunda la fe en el dios-hombre. Cuando miras las cosas desde el suelo hacia arriba, no podemos ver y comprender todo, es por eso que decidí mirar desde arriba hacia abajo, desde la perspectiva de Dios; así se comprenden mejor las cosas. Y Dios me ha hecho entender mejor quien soy, para que estoy, y adónde voy ¿Lo sabes tú?

Pastor Marcelo Valdés.

jueves, 14 de enero de 2010

¿Legal o Cristiano?


Mirando al cielo 53

“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas”. (Mateo 22:37-40)

Me preguntaron si yo guardaba la ley, o si nuestra iglesia lo hacía. Interesante pregunta, considerando que hay mucha confusión al respecto; porque hay quienes creen que la ley bíblica debe cumplirse al pie de la letra, considerando cada mandamiento como un precepto que no se debe romper. Ejemplo, que si la biblia dice “acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8), por lo tanto debo cumplirlo si o si, de lo contrario no cumplimos la ley. Entonces yo pregunto a esas personas si cumplen lo que dice Génesis 17:11 “Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros”; luego dice “y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo” (13b). Obviamente esas personas me responden que no están circuncidados y yo les podría decir que ellos tampoco cumplen la ley. Si así fuera, tendríamos 613 leyes específicas que cumplir que fueron dadas al pueblo Judío, en tiempos del antiguo testamento ¿Las cumplimos todas? Algunos dicen que debiéramos hacer esto y aquello, comer solo ciertas cosas, vestir solo de tal manera, visitar solo ciertos lugares, hablar solo con ciertas personas, etc. Hay una variedad de cosas que para muchos es “ley santa” y tratarán de poner todas sus energías en cumplirlas, así como aquellos que están lejos de las cosas de Dios, pero que también tienen fe en algo o alguien y se constituye una ley que cumplir; como encenderle velas a un santo, caminar de rodillas cada cierto tiempo, visitar un santuario en fechas especiales, comer pescado para semana santa, poner toda su fe en la pulsera de los once poderes, o en el aceite de la unción, en la tierra santa, etc. Esas también son leyes “santas” para muchos que desconocen las cosas de Dios, pero leyes que no son bíblicas.
Entonces ¿Cumplimos la ley bíblica? Yo respondo que si, por lo menos lo intentamos ¿Por qué? Porque como dice el versículo, la ley de Dios se encierra en los dos maravillosos versículos que leímos al principio. Y claramente termina sentenciando “de estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas”. Si tienes el vivo deseo de ser bíblico y empezar a guardar la Palabra de Dios en tu vida, debes comenzar por estos dos mandamientos. Y tan solo estos dos mandamientos ya riñen con muchas iglesias que, por su legalismo (de “ley”), cuelan el mosquito pero dejan pasar el camello. Muchas iglesias se han convertido en ritualistas y creen que así están amando más al Señor. Pero “¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová?” (1 Samuel 15:22). No creo que Dios se agrade de ritualismos que nos alejan del amor de Dios, pues ese es el principal mandamiento ¿te enseña tu iglesia a amarlo por sobre toda las cosas? Si es así, está cumpliendo la ley.
¿Te enseña a amar a tu prójimo? Muchas iglesias tienen más ánimo en enjuiciar a otros que en alcanzar al perdido. ¿Cómo vería usted si viera saliendo una prostituta, o un drogadicto de nuestra iglesia? Los que aman al alma perdida lo verían como una bella oportunidad para que ellos rediman sus almas; para un legalista, solo vería una iglesia inmunda, con gente inmunda. Pero el Señor vino a buscar a los pecadores, no a los justo (paradójico, porque “no hay justo ni aún uno”). Muchas iglesias quieren ser “compuestitas”, solo de gente buena, que piense cosas buenas, que hable cosas buenas, que al primer signo de rebelión son puestos en disciplina sin ningún amor, o expulsados sin ninguna oportunidad de restauración. Eso es legalismo puro.
El tema es más amplio y no se alcanza a cubrir en un solo artículo, pero quédate con estos dos preciosos mandamientos y lucha por cumplirlos; estarás cumpliendo la ley. ¡Dios te bendiga!

Año nuevo


Mirando al cielo 51

¿Fue feliz este año? ¿Lo será el año que está por llegar? Muchos están en busca de la esquiva felicidad y muchas veces pareciera que está por llegar, pero no sucede así. Todo el mundo quiere ser feliz y cada uno traza su propia ruta hacia ella, porque es un anhelo legítimo en nosotros. Pero la mayoría no la encuentra y muchos que dicen hallarla se dan cuenta que es momentánea. Entonces ¿Se puede ser plenamente feliz?
Difícil pregunta, porque el tema es controversial, por tratarse de un problema fundamentalmente ego-centrista, que radica en el “yo” de las personas. Lo que puede hacer feliz a unos, puede ser todo lo contrario para otros, porque tiene que ver con los anhelos más profundos de nuestro ser. Y los anhelos cumplidos nos hacen felices solo por el tiempo que dura el efecto de lo conseguido. Por ejemplo: Si anhelara alguna cosa material, como un automóvil, y mediante esfuerzo lo consiguiera, en ese preciso instante seria plenamente feliz; pero ¿Para siempre? ¿Sería una felicidad permanente? Obviamente el vehículo ayudaría mucho, nos facilitaría bastante las cosas y mientras preste utilidad estaríamos contentos… hasta que tengamos que echarle bencina nuevamente, llevarlo a la revisión técnica, arreglar una pana, gastar dinero que no está considerado en nuestras cuentas. En ese minuto no estaríamos muy contentos. Quizá lo asumiríamos y resignadamente pagaríamos los costos de la mantención, pero ¿Pensaría lo mismo nuestra esposa? ¿Y nuestros hijos? Tal vez alguno piense que el vehículo vale más que ellos mismo. Y eso nos traería problemas ¡que no nos harían felices!
¿Por qué no encontramos la felicidad? ¿Cuál es el problema? El problema está en la “Obsesiva” preocupación por “mi felicidad”. Existe una paradójica verdad: Nunca seremos felices si nuestra primera preocupación es ser feliz. Y eso es lo que nos dice todo el mundo: “Que se cumplan todos tus deseos y anhelos”; eso es lo que nos enseñan las canciones: “Tengo derecho a ser feliz”; así nos enseña Hollywood con sus películas: “Busca tu propia ruta hacia la felicidad”. Hoy la prioridad somos “nosotros” y “mis anhelos”, “mis deseos”, “mis necesidades”, “mi placer”, etc.
No me mal interprete, yo quiero que usted sea feliz, pero ¿no suena a egoísmo puro lo recién comentado? Sencillamente lo es. Y en las acciones egoístas no se encuentra la verdadera felicidad ¿Por qué? Porque no fuimos creados para exaltarnos nosotros mismos, nosotros fuimos creados para glorificar a Dios.
¿Ha leído las bienaventuranzas? (Mateo 5) Bienaventurado significa dichoso, feliz, y jamás en la Palabra de Dios se menciona “bienaventurado los que buscan su propia felicidad”, porque esa no es la ruta que Dios establece para llegar a ella. ¡La ruta de nuestro Señor hacia la felicidad parte por glorificarle a Él! El dice que primero debes amarle, luego a tu prójimo y luego a ti (Mateo 22: 37-40). La felicidad de los hijos de Dios parte por amar y glorificar al padre. “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues a Dios en vuestros cuerpos y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Corintios 6:20) ¿No te hace feliz estar a cuentas con tu creador? ¿No sientes la dicha de glorificarle a Él? Ya sabe la máxima Bíblica “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33) Amale a Él y estarás en la senda de la dicha.
La ruta de la felicidad parte por glorificar a Dios ¿Lo hiciste este año? Tal vez si te lo propones, este nuevo año que comienza empieces a experimentar la verdadera felicidad. ¡¡Feliz año nuevo!!

Pastor Marcelo Valdés

viernes, 11 de diciembre de 2009

¿Todos Somos Hijos de Dios?





Un candidato a la presidencia decía el otro día que “todos somos hijos de Dios” ¿Es cierto eso? Veamos que dicen las Escrituras.

En Juan 3:3 Jesús responde a Nicodemo que “el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios”. Si ya nacimos una vez ¿Cómo podemos nacer de nuevo? Eso fue lo que le preguntó nuevamente Nicodemo; el Señor responde “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5). Dios establece dos cosas:

1- Que si naces “de agua”, necesitas nacer de Espíritu. La señal de nuestra llegada al mundo es cuando se “rompe la fuente” de la madre; eso es nacer del agua, o más específicamente, del liquido amniótico. Pero eso no nos hace hijos de Dios, solo criaturas de Él, recordemos que la creación fue hecha en santidad y Satanás la pervirtió, por tanto el pecado pasó a todos los hombres desde Adán, ya no a la imagen del creador, sino que a la imagen del primer hombre (Génesis 5:3, compare con lo que dice Génesis 5:1). Si Dios no puede ver el pecado, no nos tendrá en el cielo a menos que seamos limpio de toda maldad.

2- Para ser limpios de todo pecado, necesitamos nacer de nuevo ¿Qué es eso? “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?” fue lo que le preguntó Nicodemo a Cristo. Este nacimiento no es físico, es Espiritual. “Dios es Espíritu, y los que le adoran, en espíritu y verdad es necesario que adoren” (Juan 4:24). ¿Cómo se produce un Nacimiento Espiritual? Reconociendo de corazón dos cosas: Que somos pecadores y que solo en Cristo hay perdón de pecados. Es por eso que los cristianos no nos cansamos de decir que solo en Cristo hay salvación, porque “Él es el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). Por tanto, queda establecido, que para venir a ser llamados Hijos de Dios hay que tener un acto de arrepentimiento de nuestros pecados, reconociendo a Cristo como nuestro único camino al perdón y la salvación. “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9)

Es por eso que no todos los que dicen “creer” en el Señor son hijos de Dios. Los fariseos también creían en Dios, sin embargo Cristo les llamó “Hijos del Diablo”, porque los deseos de su padre querían hacer (Juan 8:44). Pero “Mas, a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio poder de ser hijos de Dios” (Juan 1:12). Solo serás llamado HIJO, si le recibes en tu corazón, creyendo solo en su nombre y en nadie más.

Me pregunto ¿Por qué se quiere identificar a “todos” como hijos de Dios? En el caso del candidato era claro: Para avalar el matrimonio homosexual y ganarse los votos de ese sector. Pero Dios es claro; “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es” (Juan 3:6). Algunos quieren dejar que cierto sector viva en la carne.

Todos somos criaturas de Dios, pero no todos somos hijos de Dios; porque los hijos de Dios no andan según la carne. “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:16-17).


Pastor Marcelo Valdés

jueves, 12 de noviembre de 2009

Avivamiento


Mirando al cielo 46


“¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” (Hebreos 2:3)
Hablemos de avivamiento.Existe un elemento natural en el hombre que es degradante, que lo corrompe, lo hace despreciable y que lo rebaja a niveles casi animalescos; ese elemento se llama pecado. Este principio natural hace que el hombre no busque el antídoto para tan despreciable enfermedad; ese antídoto se llama Salvación. Es el pecado el culpable del rechazo a tan maravilloso remedio, el responsable de apartarlo del único medicamento capaz de curarlo, que aún teniéndolo ante sus propias narices, olfateando su perfume de regocijo y paz, no lo bebe.
Nosotros, los cristianos, habiendo tomado el remedio de la Salvación, hemos pasado de muerte a vida y sabemos que esa salvación está en Cristo y estamos seguros en su salvación, porque no hay manera, siendo sellados por su mismo Espíritu, de que nos abandone. Sin embargo ese principio natural que viene actuando en nosotros desde antes, el pecado, animará a nuestros miembros a descuidar tan precioso regalo, y por ende inutilizar el precioso antídoto llamado salvación, para que este no se propague a otros.
¡Esta acción es contraria al avivamiento!
Existe otra ley natural; es el principio de la Biogénesis que postula que “La vida solo proviene de la vida” y que se opone a la generación espontanea. Esto concuerda plenamente con la Palabra de Dios “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al hijo de Dios no tiene la vida” (1 Juan 5:12) (Juan 10:10).
Por tanto la vida plena solo está en Cristo y jamás habrá avivamiento en el mundo sino está Cristo mismo trabajando en los corazones de sus hijos, los que han probado el antídoto de la Salvación para que propaguen el mensaje que da vida a toda criatura.
¡Esto es avivamiento puro!
Por tanto:
1- En el mundo no habrá avivamiento, porque ellos no tienen vida y no pueden producir algo de lo que carecen. No encontraras vida ahí, no existe vida ahí, porque no se ha nacido de nuevo.
2- El avivamiento solo se produce en los que tienen vida, porque han creído en el dador de vida. Y nosotros somos los responsables de ser luz en las tinieblas, ser agua en el desierto, sal en la tierra, verdaderos vivos en lugares de muerte.
3- Por tanto, solo “avivando ese fuego que hay en ti”, ese haz de luz que ilumina tu interior, el Espíritu Santo que abraza tu corazón, producirás verdadero avivamiento; primero en ti, para ser llevado por Dios a los lugares donde se carece de tal vitalidad, donde reina la muerte, para ganar luego a otros de estos funestos territorios y llevarlos a la esfera de la vida que es Cristo y para que estos ganen a otros, ya sean de los mismos terrenos u otros que Dios tenga preparado para ellos.


Pastor Marcelo Valdés Ortega

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿Quien es Cristo? ¿Estas preparado para presentar defensa?


Mirando al cielo 45
“El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” (Mateo 16:15)
¿Existe Dios? ¿Existió Jesucristo? Y si existió ¿Era la verdadera persona que decía ser? ¿Era Dios? ¿O fue profeta, revolucionario, mentiroso o loco? Muchos responden a estas preguntas definiéndose bajo conocimientos preconcebidos. Cuando la vida nos a guiado por definidos senderos en cuanto a creencias, desde pequeños adoptamos esa “fe” y la hacemos parte de nosotros, anotándolas en la lista de dogmas que no necesitan cuestionarse. Por tanto, si yo fuese enseñado desde pequeño en la “fe” Musulmana diría: "si, Jesucristo existió, pero solo es un profeta, no Dios"; al contrario, si hubiese sido criado en la “fe” budista o conceptos metafísicos orientales diría: "Jesucristo fue un hombre excepcional que llegó a la plenitud de su evolución, su Nirvana"; si hubiese sido la “fe” en mí, en el “yo” como el supremo guiador de mis ideas y fe, diría: "Solo fue un hombre, revolucionario tal vez, pero solo un hombre; también yo podría serlo con esfuerzo"...
Muchos respondemos a estas preguntas, cuando nos la hacen, o cuando nos la hacemos, de acuerdo a conocimientos ya adquiridos. Depende de que nos digan, que escuchamos, miramos o leemos. Por ejemplo, si en ese momento hubiésemos sido impactados con el libro “Caballo de Troya”, tal vez diríamos que Cristo fue un extraterrestre de una civilización avanzada; si hubiésemos estado influenciados por textos de Isaac Asimov es muy probable que dijésemos que Cristo es un mito creado por el hombre para responder fácilmente a preguntas difíciles; si Lobsang Rampa fuese nuestro gurú entonces creeríamos que fue un ser reencarnado. Si creyéramos a ciegas en Dan Brown y su “Código Da Vinci”, entonces creeríamos que el Santo Grial es el descendiente de Cristo que tuvo con María Magdalena, y partiríamos a buscarlo. Muchas de las respuestas son basadas en conocimientos preconcebidos y muchas veces no es la investigación seria la que define nuestra creencia. Simplemente creemos lo que creemos y no lo cuestionamos.
También esto es para nosotros los cristianos ¿Cómo respondemos a estas preguntas? Es obvio que las respuestas del pueblo de Dios son acorde a lo que el Dios de la Biblia nos enseña respecto de Él y de la persona de Cristo, pero ¿Lo creemos porque “si” no mas? ¿Por qué fue lo que Papá y Mamá nos enseñó? ¿Cómo defenderíamos esta “fe”? ¿Cómo nos responderíamos o como responderíamos al resto? “estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15) ¿Estamos preparados o solo creemos por que es mas cómodo no cuestionar?
¿Es nuestra fe razonable? Si; no es la idea loca de un loco que un día se quiso erigir como Dios. No es la idea de un mentiroso que quiso sacar provecho de la gente y morir en la cruz por ello. No es la idea de un profeta, porque nunca afirmó ser uno; Él afirmo ser Dios, y lo demostró con su testimonio, sus milagros, su resurrección, sus enseñanzas y su legado: la iglesia. Lo demuestra la historia, la ciencia y la multitud de gente que, usando de esta fe razonable, ha cambiado sus vidas para bien de ellos mismos y de la humanidad.
¿Qué quien digo que es Cristo? Yo digo que Él es Dios y solo en su persona hay salvación y verdadera conversión. Y no estoy loco, ni soy un fanático religioso. Soy un verdadero creyente que ama al Salvador.
Pastor Marcelo Valdés

miércoles, 28 de octubre de 2009

Luz y Tinieblas



Mirando al cielo 44
Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros, Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo. (Salmos 107:10,11)
Estar sin Cristo es estar en tinieblas y sombra de muerte; Y ese es su destino final: un lugar de tinieblas y sombras, si no vienen al dador de la vida. La Ley fundamental de la Biogénesis es que la vida solo proviene de la vida y no puede lo inorgánico generar vida orgánica. Así también, la vida natural de las personas no puede entrar al mundo Espiritual si no nace de nuevo, hay que nacer Espiritualmente; “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (1 Juan 5:12). Dios es el gestor de la vida tanto orgánica como espiritual. Y es una verdad Científica y Espiritual.
Por contraparte existe el mundo espiritual opuesto a Dios comandado por Satanás, quien quiere que la gente venga a su reino de tinieblas y muerte. Por tanto existe una guerra espiritual. Es por eso que no debe llamarnos la atención como muchos “que no han nacido de nuevo” se hacen parte, por desconocimiento o no, de lo que este ser maligno promueve. Y ahora exportado y auspiciado por el mismo Belial, quien está atareado en promover su día especial llamado Halloween; Y cuenta con las huestes demoniacas que por todo el mundo, haciendo sus “puerta a puerta”, cual político en tiempos de campaña, para mostrarles los beneficios de un día que debiera considerarse especial: disfraces, dulces, comercio, incremento de ganancias en el comercio, calabazas adornadas, fiestas, niños bromeando alegremente, gente repartiendo dulces “aprendiendo a dar”, casi siendo buenos en la noche mas oscura.
Pero los demonios hacen lo suyo; los que están sin Cristo también; Pero jamás los hijos de Dios, aquellos que están en “vida nueva”. Porque entendemos la naturaleza de dicha festividad y sabemos que detrás de las simpatías diabólicas hay una promoción de tinieblas y oscuridad.
Por ahora el pueblo Evangélico, los que promueven las buenas nuevas, (esa que dice que hay vida en Cristo) debemos ocuparnos en celebrar lo que ahora Dios se ha dignado a otorgarnos vía legal: El Día del pueblo protestante. Un Día donde debemos recordar a aquellos que fueron mártires por querer propagar esas buenas nuevas, donde debemos reflexionar sobre la vida espiritual que transforma vidas, donde debemos alegrarnos y ser agradecidos con Dios por permitirnos habitar un país libre donde podemos desarrollar nuestra fe. Este 31 de octubre es un día especial; un día donde la luz de Dios también se manifiesta, versus las tinieblas que se cierne sobre aquellos que insisten en vivir en oscuridad.
Un abrazo fraterno para aquellos que habitan en la luz de Cristo.
Pastor Marcelo Valdés

jueves, 22 de octubre de 2009

Otro articulo sobre el Halloween


Mirando al cielo 2

Este 31 de Octubre estamos pronto a celebrar un festivo mas, pero esta vez es en reconocimiento al pueblo Protestante. El mundo “Evangélico”, los que promovemos el evangelio de Cristo (Las Buenas Nuevas), debemos estar contentos por este histórico reconocimiento de parte de nuestras autoridades, que con este hecho reconocen la importancia de las iglesias y su gran desempeño social y espiritual. Es un día para festejar y espero que se haga con reflexión espiritual.

Pero paradójicamente este mismo día muchos celebrarán, ya cayendo la noche, y por otros motivos, un día que jamás ha sido patrimonio de nuestra cultura, pero que se está enraizando en el colectivo de muchos. Me refiero al día de Helloween, también llamada noche de brujas, y conocido en otros lugares como día de los espíritus, y que coincidentemente es la víspera del día de los muertos (1º de Noviembre). Muchos, en especial los pequeños, con disfraces de miedo, evocando nuestras peores pesadillas, saldrán a pedir algún caramelo so pena de algún hechizo o mal. Seremos puestos a prueba por peques “infernales” que calmaran su furia con algún dulce: o sea, dale lo que quieren o te reventaran con una treta.

Las iglesias cristianas, portadoras de la luz de Cristo, celebran el mismo día que aquellos que adoptan simpatizar con lo oscuro, en un hecho que para algunos es anecdótico, pero que para nosotros tiene relevancia nacional y espiritual; ¿Por qué? Primero, porque Halloween representa lo opuesto a Cristo; segundo, porque nunca fue parte de nuestro patrimonio cultural y no representa ninguna tradición nacional; tercero, porque es “la cara simpática” del tétrico mundo de los espíritus; cuarto, porque es un movimiento comercial que beneficia a algunos pocos y quinto, porque, mientras unos lo celebran inocentemente, en otros países se festeja con atrocidades.

Esperamos que aquellos padres que adoptaron el lado oscuro de la fuerza apoyen, con las mismas ganas, a sus hijos cuando se les pida algún traje típico o algún material para la escuela, o alienten al niño a participar de las actividades con entusiasmo y usen del mismo ingenio para fiestas de disfraces o talleres teatrales o deportivos. Porque muchas veces para la escuela solo hay quejas y Halloween se lleva la simpatía y energía (y el dinero también) que debiéramos verter en la educación de nuestros hijos. Muchos dirán que es inofensivo, pero más inofensivo y beneficioso es preocuparnos de la enseñanza de nuestros niños que gastar energía en la última novedad norteamericana.

Espero que podamos celebrar, este 31 de octubre, mirando al cielo.

Pastor Marcelo Valdés

Iglesia Bíblica Bautista del Sur

Halloween no es de Cristianos.


Mirando al cielo 43

“No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos” (Deuteronomio 18: 10-11)

“Treta o trato” es la frase celebre la noche del 31 de octubre, en la celebración del Halloween. Según el diccionario, la treta es el artificio sutil e ingenioso para conseguir algún intento; y en el intento de querer conseguir lo que se pide, no falta el ingenio de las personas que con arte y oficio (artificio) presionan para que caiga un dulce o un caramelo. Los disfraces son la herramienta simpática para obtener logros, despertando sonrisas en los intimidados, quienes ya están preparados para repartir el sagrado premio a diablillos, hadas, duendes, príncipes o mortales seres del mas allá. Es una fiesta inocente dicen algunos; es solo un momento simpático dicen otros, que no hace mal a nadie... por ahora.

La fiesta de Halloween nunca fue patrimonio cultural de nuestra patria ¡mucho menos del pueblo cristiano! Fue patentado por los celtas y promocionada por sus sacerdotes, los Druidas que eran “verdaderos adivinadores”, que es el significado del nombre, quienes hacían sacrificios humanos y de animales para consultar con los muertos. Se creía que los espíritus salían la noche del 31 de octubre (último día del año celta) para obtener beneficios de los mortales y estos les ofrecían algo bueno para aplacar su ira y contar con su beneplácito. Este rito se junta con la “fiesta de la cosecha” celebrada por los Romanos en honor a “Pomona”, diosa de los frutos el 1 de Noviembre, dándole características de “dulce y agras” al festejo. Obviamente esta celebración pasó de Europa a Estados Unidos por los inmigrantes que mantenían esas costumbres y en tiempos actuales, encontraron en el Marketing un aliado para promover su fiesta y perpetuar su visión de lo espiritual. El comercio se ha encargado de darle ese toque mágico que encanta a los niños y que seduce a los padres, convirtiendo hasta pasillos completos de supermercados en verdaderas vitrinas del dulce sabor del horror.

Las conocidas atrocidades que suceden en esta noche en diferentes lugares de Europa y EEUU, no son motivo de celebración para aquellas familias que han perdido un ser querido o una mascota regalona. No hace más de dos o tres años pasó algo similar en una fiesta de Halloween acá en Chile con una estudiante de la universidad Austral de Valdivia.

Sea paradójico o no para algunos, justo el día en que muchos en este país adoptan esta celebración, otros celebran un hito importante y que recién es reconocida por las autoridades en Chile: y es el día del pueblo Protestante o Evangélico. Para mí, más que paradójico es simplemente el deseo de Dios de darnos la oportunidad a los cristianos de celebrar lo realmente importante y trascendente, como lo son las cosas ESPIRITUALES y no ESPIRITISTAS. Que Dios entonces te vea en lo Espiritual y no en lo pagano, por muy simpático y comercial que sea.

Pastor Marcelo Valdés