miércoles, 23 de marzo de 2011

Liderazgo (Jhon Macarthur)



Hoy cuesta encontrar verdaderos lideres en el mundo. Aquí hay un buen libro para desarrollarse en esa materia.
El autor John MacArthur explora más de 60 rasgos que cada líder necesita. Estos elementos del carácter forman el marco con el cual MacArthur detalla las calificaciones y las responsabilidades de los líderes eficaces sin importar si son personal de tiempo completo o cristianos que busca servir a Dios en la iglesia, en la casa, en el trabajo y con sus amigos.

Descargarlo pinchando en el titulo

martes, 22 de marzo de 2011

Hades Versus Iglesia



Hades versus iglesia

Cristo fundo la Iglesia. Y su gran institución viene con un seguro de garantía: “Las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18), lo que significa que aquellos que han pertenecido, pertenecen y pertenecerán, pueden estar convencidos que la promesa no será rota y pueden estar seguros dentro del cuerpo de Cristo. La iglesia sana y pura a prevalecido en el tiempo, desde su fundación hasta hoy, resistiendo los ataques del maligno y lo estará hasta que el venga, pues es su juramento y Dios no es hombre para mentir. Una promesa para la iglesia en todos lados, en todas las edades.
Pero ¿Cuántas veces hemos visto sucumbir iglesias locales? ¿Cuántas se han destruido, dividido, estropeado? ¿Cuántas han sido más propagadoras de la maldad por sus malos testimonios, dejando un halito repulsivo para inconversos que les hace alejarse de lo que Cristo fundó? ¡Pareciera que las puertas del Hades si han prevalecido contra ellas!
¿Pero acaso Dios no lo había advertido antes? Para hacer uso del seguro de garantía en nuestra iglesia local, debemos seguir los pasos que Cristo propuso al fundar la iglesia: ¡que él sea la Roca! Y solamente él. En Apocalipsis se le advierte a la iglesia de Pergamo sobre aquellos que retienen la doctrina de Balaam y la de los Nicolaitas, las cual él aborrece; doctrinas perversas y permisivas y muy recurrentes hoy en día. Cuando los hijos de Dios dejan de ser guardianes del cuerpo de Cristo, invalidan la garantía de protección contra las puertas del Hades, contra lo infernal y maligno. A veces se convierten en un mismo infierno para muchos; el lugar que debía ser de bendición, viene a ser una calamidad ¿Qué pasó? ¡Los guardianes bajaron la guardia! Ya sean los pastores, los líderes o los mismos hermanos los responsables, al final todo el cuerpo termina dolido y otras veces, mas que dolido, destruido. La permisividad es el punto de partida al decaimiento espiritual. Es el portal a lo destructivo, demoniaco e infernal. Y así se destruyen iglesias locales.
Entonces, ¿queda invalidada la promesa de Cristo? ¡De ninguna manera! Si bien es triste ver caer iglesias, siguen siendo iglesias locales, en lugares puntuales; la iglesia compuesta por todos los cristianos salvos por fe en Jesucristo, sigue adelante. Incluso de las obras intervenidas por Satanás, queda un remanente; Algunos se reagrupan, otros se reúnen en otro lugar, otros comienzan a levantar algo nuevo, pero queda intacta la promesa de Dios de que las puertas del Hades nunca prevalecieron, si bien fueron y pasaron por momentos diabólicos. Y siempre el remanente siente la protección de Dios y luego su bendición.
No bajes la guardia, no dejes que tu iglesia se inunde de doctrinas ajenas a Dios, de convicciones equivocadas, de Balaanes y Nicolaitas, se guardián de lo puro hasta el final, como un verdadero soldado de Cristo ¡hasta que el Señor venga!

Pastor Marcelo Valdés

La verdad detrás de la fantasía del Porno



Shelley Lubben, ex actriz Porno, nos cuenta los engaños de la industria del porno. Actualmente ella sigue a Cristo ¡Gloria a Dios! y levanta campañas en contra de esta industria. Este audio no es apto para menores de 18 años, o si lo van a escuchar (la pornografía es mas visto por estas edades)debe ser con responsabilidad compartida.

Gentileza de http://www.decristoparati.blogspot.com/ A él nuestros agradecimientos

Descarga pinchado el titulo.

lunes, 21 de marzo de 2011

La Consagración Espiritual, parte 3 (Pastor Nino)

Lo que cada cristiano debe conocer


Pincha en el titulo y descarga este maravilloso libro de esta gran predicador.

lunes, 28 de febrero de 2011

lunes, 3 de enero de 2011

domingo, 19 de diciembre de 2010

La Consagración Espiritual 1 (Programa Radial)

El Noviazgo y Dios, Armano alducin (Parte 2)



Segunda parte de este excelente tema que todo joven debiera escuchar; descargarlo aquí.

El Noviazgo y Dios, Armando Alducin (Parte 1)



Predicación del Pastor Armando Alducin sobre el noviazgo, para descargar por Mediafire.

jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Miserable de mí?


! Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:24)

¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¡CRISTO!.. Y solo Cristo. Si el mismo apóstol Pablo luchaba contra el pecado constantemente ¿Qué queda para nosotros? Nuestra naturaleza es pecaminosa, se inclina al mal y por ende se aleja de Dios. El mismo Pablo nos da la solución a tan tremenda lucha que tenemos los cristianos: “Gracias doy a Dios, por Jesucristo nuestro Señor” (7:25) ¡Aleluya! Pablo manifiesta que su lucha contra sus propios males las gana con Cristo, “permaneciendo en Cristo” (Juan 15:4). Ya que la paga del pecado es muerte, la vida eterna está en Cristo Jesús (Romanos 6:23), o sea somos libres “permaneciendo en Cristo”.
Querido hermano ¿Has pecado? Yo creo que todos hemos pecado ¿Qué hacemos entonces? ¿Sentirnos mal a cada momento y creer que nada podemos hacer para cambiar definitivamente nuestras vidas? ¿Seguiremos alejándonos más del Señor por causa de una recaída? Ahí es donde Satanás entra en juego y te hace sentir miserable a tal grado y te dice que no sirves para ser cristiano. Pero recuerda algo, que “mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, CRISTO MURIÓ POR NOSOTROS” (Romanos 5:8)
Hay días que me siento miserable y mi corazón lejos de Dios, y debo confesar que son por causa del pecado que mora en mi; no todas las luchas las he ganado, hay batallas perdidas y mi corazón se inunda de un sentimiento que dice “¿Eres realmente cristiano? Creo que no”… pero estoy seguro que la intervención del Espíritu Santo, quien nos recuerda todas las cosas, me lleva al pasaje que dice “mayor que nuestro corazón es Dios y él sabe todas las cosas” (1 Juan 3:20) y me recuerda que Dios ya me perdonó. Estoy seguro que no soy un gran hijo, pero también sé que Dios si es un gran Padre, y él no me abandonará. Es así que con mis imperfecciones me tomo de Dios y permanezco en él… porque lejos de él, nada podemos hacer.
Hay quienes quieren venir a Cristo cuando hayan dejado sus males; yo les digo a ellos: ven a Cristo ahora ¡EL TE QUITARÁ TUS MALES! Otros dicen que no van a Cristo y su iglesia porque ven hermanos que tarde o temprano caen, y eso es hipocresía; yo les digo, ven a Cristo a luchar contra el pecado; puede que pierdas alguna batalla, ¡PERO DE SEGURO GANARAS LA GUERRA!
Mientras esté en esta tierra no dejaré de luchar contra el pecado que mora en mí, y contra Satanás que tienta nuestro pecado, pero mientras esté en esta tierra espero permanecer en Cristo siempre, porque él derrotó al pecado y también a Satanás, el rey del pecado. Y tú ¿Seguirás esperando ser bueno para venir a él? Eso es lo que Satanás quiere que creas; CRISTO SOLO DICE ¡VEN!
Bendiciones.

Pastor Marcelo Valdés

lunes, 25 de octubre de 2010

Otra de Halloween (Un desafío para verdaderos cristianos)


Queridos Hermanos:

El día de Halloween es una celebración que ya se ha instalado en Chile; y estoy seguro, por lo que declara la Palabra de Dios (Deuteronomio 18:9-12), que no es agradable a sus ojos. Pero ¿Qué tanto esfuerzo hemos hecho nosotros, el pueblo cristiano, por evitar esta nueva costumbre? Tal vez no mucho. Y es porque hemos sido engañados con el disfraz más recurrente de Halloween: su antifaz de inocencia y su traje de diversión infantil. Lo hemos mirado con simpatía, curiosidad, como anecdótico e inofensivo, y hemos dejado que su influencia inunde nuestra sociedad con un sosiego espantoso de algo espeluznante.
Ya tiempo que podemos observar la pasividad del pueblo de Dios en muchos asuntos, descuidando esa “salvación tan grande” (Hebreos 2:3), haciendo de la iglesia santa del Dios vivo, meros centros de diversión espiritual. Pero cada iglesia con lo suyo. Lo más triste es que como cristianos hemos cedido terreno aún en lo espiritual, dejando que espíritus engañadores tomen la vanguardia; ¿Cómo lo han hecho? Amparándose en una tolerancia engañosa que parece que funciona sólo para el mundo y no para Dios; enarbolando el estandarte de “tolerantes”, es que se nos pide a nosotros los cristianos que respetemos las creencias ajenas, pues dicen: nadie es dueño de la verdad ¿Y que creemos nosotros? ¡Que Dios es dueño de la verdad y él es quien nos dice no hagamos esto o aquello! ESA ES NUESTRA VERDAD QUE HA SIDO PASADA A LLEVAR, y que nosotros hemos dejado hacerlo.
Estamos en una lucha espiritual “contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo” (Efesios 6:12), pero ya muchos no luchan, creyendo en esa paz engañosa que ofrecen las huestes espirituales de maldad, creyendo en la inocente celebración de inocentes que exaltan algo que sabemos, no es inofensivo. Hemos sido ingenuos y cándidos al dejar, en aras de la tolerancia, que respetemos lo diabólico pero ¿somos respetados nosotros?
He aquí una idea para que se nos respete en esta celebración ajena al pueblo consagrado a Dios: Pon en tu ventana, en tu puerta, en el lugar más visible de tu morada, ese hogar que ha sido bendecido por Dios, un cartel grande y que contenga esta simple frase “AQUÍ NO CELEBRAMOS HALLOWEEN”. Simples palabras que declaran lo que creemos de esta celebración y, amparados en la tolerancia que tanto utilizan otros, nos toleren este atrevimiento que está plenamente respaldado por Dios. Quizás así, y apelando a la conciencia de quienes lo celebran, nuestra puerta no sea tocada ni para “trato o treta”, porque no es un juego al que queremos jugar.
Un grupo de Pastores y sus iglesias ya están en acción, ayunando y orando, para contrarrestar la acción de Satanás, en esta visión tan propia del pueblo de Dios, durante todo este mes, al cual me sumo plenamente. Esta acción será coronada en una celebración de media vigilia de intercesión espiritual, donde aun nuestras autoridades serán invitadas, este 30 de Octubre a las 19:30, en el gimnasio Municipal. No solo alzaremos nuestras suplicas en contra de esta acción de las tinieblas, sino que serán nuestros ruegos también por la falta de fuentes laborales que nos afecta a todos, una señal quizás, de nuestro decaimiento espiritual. Pero esta acción concreta, y de eso estoy más que seguro, saldrán cosas positivas para nuestro amado pueblo y en especial al pueblo de Dios.

Bendiciones.

Pastor Marcelo Valdés

viernes, 15 de octubre de 2010

lunes, 23 de agosto de 2010

El que habita al abrigo de Dios

Tiempo de Paz

Perdonando por lo que hacen o dicen


“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34)

Si hiciéramos una encuesta sobre los que creen en Dios y los que no creen, tendríamos dos grupos. Si hiciéramos un debate, los que creen en Dios darían sus argumentos y viceversa, cada uno defendiendo su punto con total convicción. Y estoy seguro que el grupo de creyentes seria mayor que los no creyentes pues esa es la impresión que tengo de nuestro querido Loncoche, que son más los que creen en Dios que los que no creen y las diversas iglesias de denominaciones distintas lo comprueban. Por eso para algunos es paradójico que se diga que Loncoche es “comuna bendecida por Dios” si ahora, según una encuesta seria, somos la más pobre de Chile, que habiendo tantos que creemos en un ser superior, ¿cómo pues no estamos siendo bendecidos? Eso pareciera darle la razón a los que no creen. La respuesta está en CUAL ES EL DIOS EN EL QUE CREEMOS.
El grupo de los que creemos en Dios se dividiría a la hora de preguntarnos ¿Cómo es nuestro Dios? Para algunos es el “tata Dios”, viejito y de canas, para otros solo una esencia que habita en todas las personas y las cosas, para otros una energía que no necesariamente sea una persona, para otros un ser de puro amor que no levantaría un dedo para castigar a nadie, y otros un ser castigador que no le aguanta nada a nadie; aquí el grupo de creyentes se dividiría en varias facciones, porque los conceptos de Dios serian distintos ¿Y por qué tan distintos? Porque simplemente la gente desconoce la autoridad final respecto de la persona de Dios y desconocerla es ESTAR LEJOS DE ÉL Y DE LO QUE ESPERA DE NOSOTROS. Ante tantas ideas preconcebidas de Dios ¿Cómo saber la verdad? ¿Quién está en lo cierto? ¿Quién tiene la razón? Mi respuesta es simple: LA PALABRA DE DIOS. Porque en ella se revela a los hombres de hoy y de todo el mundo y es ella la ultima autoridad de lo que él es, su esencia, sus deseos, sus planes y como acceder a él ¿Por qué solo un libro puede revelarle? En realidad la majestuosidad de Dios se revela en toda la creación, se manifiesta en las vidas transformadas de los que le buscan, en los milagros obrados a favor de los suyos, en el sustento diario que reparte, sea en escases y abundancia, pero es la Palabra de Dios, la biblia, la que nos lo da a conocer como el “yo soy”, el dador de vida eterna, repartidor de bendiciones y de protección; a través de ella sabemos lo que nos pide, que es lo que quiere, como lo quiere y lo que espera de sus seres creados. Pero he ahí la cuestión, muchos creen, pero creen a su manera, Y NO A LA MANERA DE DIOS, la objetiva, la bíblica. Y no hablo de religiones e iglesias, hablo de los que hablan de Dios y esperan de él pero saben muy poco de su palabra. Para el pueblo de Dios, existe una máxima irrefutable e indesmentible, que fue revitalizada por Lutero y los luchadores protestantes: “Solo la Escritura y nada más que la Escritura” han de ser la regla de fe, pues Dios habló a los santos hombres inspirándolos por medio del Espíritu Santo (2Pedro 1:21) para que nosotros conociéramos de él.
Muchos que creen en Dios no saben lo que hacen, pues hacen lo que a él le desagrada; muchos de los que creen en Dios no saben lo que dicen, pues hablan desconociendo lo que él ya habló. Muchos de los que creen no entienden por qué tanta miseria en sus vidas (me refiero a vida espiritual), y no se dan cuenta que han optado por tener vidas miserables ¿y que es una vida miserable? Creer que se tiene a Dios cerca y estar lejos de él ¿Qué más miserable que eso? Para los que intentamos estar cerca de él “en espíritu y en verdad” (Juan 4:24) vivimos las mismas precarias condiciones de el resto de nuestros vecinos en la comuna más pobre de Chile, pero al lado del único que nos puede dar más de lo que el hombre nos da, y eso me hace sentirme verdaderamente bendecido. Y cuando escucho hablar de él sin conocimiento no me queda más que decir “Señor, perdónalos porque no saben lo que dicen”. Mientras existe el perdón hay tiempo de estar a cuentas con Dios y vivir bajo su protección. ¡GRACIAS SEÑOR POR PERDONARME CUANDO TE BUSQUÉ! Te animo a hacer lo mismo. Bendiciones.

martes, 10 de agosto de 2010

Mas allá del compromiso


Mirando al cielo 79

Más allá del Compromiso

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho” (Juan 15:7)

Para gozar de esta bendita promesa debemos ir más allá del compromiso. Sabemos que el compromiso es bueno pues la persona que se compromete con Cristo tiene el deseo de obedecer a Dios y su Palabra. Sin embargo esto tiene un pero en el plano espiritual, y es ese “pero” lo que diferencia a una gran iglesia viva de una iglesia mediocre. Porque en realidad Dios quiere más que nuestro compromiso, quiere más que nuestro control, quiere todo de nosotros. ¿Eso quiere decir que comprometerse no es bueno? En el plano espiritual NO ES SUFICIENTE; porque lo que realmente Dios quiere de nosotros es que nos RINDAMOS a él, que es mucho más que comprometerse; veamos por qué.
El compromiso es la obligación contraída por medio de acuerdo, promesa o contrato. El RENDIRSE es entregarse y someterse al enemigo o al dominio de otro. El compromiso tiene que ver con lo que yo quiera comprometerme, con lo que sienta que puedo hacer. Con el compromiso YO TENGO EL CONTROL DE MI VIDA. El compromiso es de mutuo consentimiento, o sea tiene que ver con lo que yo puedo hacer, con lo que puedo lograr. El rendirse es entregarse completamente al dominio del otro PARA QUE ÉL TENGA CONTROL TOTAL DE UNO. Los que se rinden es porque son vencidos, porque no tienen más argumentos para seguir luchando y porque consideran el carácter más fuerte del oponente. ¿Va notando la diferencia? Comprometerse es bueno en cuanto a las cosas humanas y son los compromisos los que sellan acuerdos, contratos y promesas; es algo de mutuo acuerdo. Pero para recibir las bendiciones de Dios, ¡hay que rendirse a él! Solamente rendidos a Cristo, recibiremos sus promesas.
Muchos solo se comprometen en sus propias fuerzas, lo hacen cuando pueden, quieren y tienen tiempo; generalmente no se comprometen en lo que creen que no podrán lograr; eso hace una iglesia mediocre. En cambio en una iglesia viva están los que se rinden a Dios porque ellos no lo cuestionan, no le dan ideas y no luchan contra él; hacen de todo porque su Señor se los pide y ellos están rendidos a él. Los compromisos se olvidan, se quiebran o simplemente no se cumplen, en cambio los rendidos están obligados a hacer la voluntad de su Señor pues él se las recuerda siempre.
“si permanecemos” rendidos a Cristo y su palabra (lea nuevamente el versículo), Dios nos concederá nuestras peticiones más sublimes y espirituales y nos dará todo lo necesario. Un buen padre como Dios no desestima la petición de un hijo obediente. Simplemente responde ante las demandas necesarias de los rendidos a él. Tal vez nos hallamos preguntado alguna vez porque no son respondidas nuestra peticiones si somos seres comprometidos con la causa del Señor. Ahora tenemos la respuesta; no nos queda más que RENDIRNOS A DIOS. Bendiciones.

Pastor Marcelo Valdés

miércoles, 4 de agosto de 2010

Esperando cerca de Dios


Mirando al cielo 76

“Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles” (Éxodo 24:12)

Dios nos dio sus mandamiento escritos por su misma mano (Éxodo 31:18). Él siempre ha querido estar cerca de nosotros, siempre nos ha querido aconsejar y hablar. Ese no fue su primer acercamiento al hombre, pero si fue su primera exposición literaria para plasmar su voluntad y la conozcamos todos. Fue a Moisés a quien inspiró, a través del Espíritu Santo, para que luego escribiera el “Pentateuco”, los primeros cinco libros de la Biblia. Nos relata los comienzos (Génesis), el Éxodo, su estadía en el desierto por más de cuarenta años y las leyes dadas para el pueblo Hebreo (Levítico, Números, Deuteronomio). La “perfecta ley” nos fue dada para que supiéramos que tenemos un “perfecto Dios”, que aborrece el pecado y las transgresiones. Es por eso que nadie la podía cumplir, porque es perfecta y nosotros no. Entonces ¿Para que la dio? Para que entendiéramos la tremenda necesidad de su misericordia, que solo a través de su gracia podemos acceder a él y que ninguna obra, por muy buena que fuera, nos podía reconciliar con él y su perfección santa. Por eso le dice a Moisés “espera”, y nos dice también a nosotros “espera”… pero ese esperar debe ser en Cristo, en el Creador, en el sublime y perfecto, en su palabra y no en la nuestra. Se debe esperar donde Dios dice, como él dice y sin juzgar el “porque lo dice”. El es Dios y puede perfectamente decirnos “espera allá” y allá debemos estar, no acá o ahí, sino allá, donde él nos pide. Muchos quieren acercarse a Dios después que el nos conceda un favor, pero mientras tanto “esperan” donde Dios no quiere; otros quieren estar con Dios pero no con su perfecta ley, admitiendo de antemano que no podremos cumplirla, abandonándose más aún al pecado, al error, a la falta y a la imperfección; ellos toman como lema aquel versículo que dice “Como está escrito: no hay justo ni aún uno” (Romanos 3:10), olvidando que Dios, en sus hijos, “produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13) y que sin él, o separados de él, “Nada podemos hacer” (Juan 15:5). Por eso te invito querido amigo, vecino y hermano, a que esperemos en Dios en donde él nos pide: En su palabra, en su iglesia, en sus caminos, en su voluntad; y te aseguro que estarás y te sentirás mas cerca que nunca del bendito de los cielos, como si estuviésemos en el mismo Sinaí, recibiendo su consejo directamente. Bendiciones.

Pastor Marcelo Valdés