jueves, 6 de mayo de 2010

¿Los invasores?


Mirando al cielo 67

“Pedid por la paz de Jerusalén; sean prosperados los que te aman” (Salmos 122:6)

Nuestro gran historiador Abraham Abara Kessie lanzó este viernes su último libro, “Los Invasores”, que da cuenta de su visión particular del complicado conflicto Árabe-Israelí. El análisis contempla la formación del Estado de Israel en 1948 como una invasión a los árabes que ya vivían en la zona de “Palestina”. Un conflicto que ha derramado mucha sangre por ambos bandos, y que hasta el día de hoy sigue siendo un dolor de cabezas para el mundo y la paz del medio oriente. Y es un deber de todo cristiano orar por la paz de ambos pueblos.
Las fortalezas del libro, a modo de denuncia, están en la documentación de los derechos de los palestinos como nación estado, y como Israel, en muchas ocasiones, ha vulnerado los derechos básicos de esa nación con la construcción del muro, los asesinatos selectivos, la destrucción de casas palestinas y los asentamientos en Cisjordania. Además, no duda en mencionar los actos terroristas de facciones fundamentalistas palestinos que han dificultado el proceso de paz y el reconocimiento del estado Palestino, aunque los legitima como un acto desesperado para poder ser escuchados. Sin embargo, el grueso del libro recae en una protesta anti-judía que podría ser propia de un autor de origen Palestino como lo es Abraham, destacando la “idiotez”, “imbecilidad”, “parcialidad”, de “usureros”, “poca hermandad”, del pueblo Israelí, y que lo hace sospechosamente tendencioso. Además el historiador va contra la historia, acusando de conspiración a Israel y al mundo occidental en una maquinaria de poderes facticos que solo buscan perjudicar a los palestinos y asentar el estado judío. Así, el llamado “holocausto” judío propiciado por Hitler en la segunda guerra mundial, no es más que una invención judía para “enternecer” las almas del mundo y así lograr el sueño sionista de tener un estado. Entonces, el libro se inscribe dentro de otros relatos conspiracionistas como “Hitler gano la guerra” de Walter Graciano, o JFK de Jim Garrison (este último con mucha veracidad).
Pero seamos concretos:
La ONU (organización de naciones unidas), al considerar el estado de Israel en 1947, también pensó en un estado árabe, aprobando una repartición igualitaria para ambos pueblos. Incluso antes, con la creación de la “Liga Árabe” en 1945, ya estaba considerado por ellos la autonomía del pueblo judío de palestina, por lo que se establece que siempre hubieron judíos en palestina que convivían sin ningún problema con los árabes palestinos. Por tanto podemos inferir dos cosas: primero, que siempre ha estado el deseo de reconocer a los árabes palestinos y también a los judíos de palestina con estados propios. Segundo, no se puede hablar de “invasión” puesto que esta es producida por una fuerza gubernamental que invade otra, cosa que aquí no concuerda, ya que no existían ambos estados, y la tierra de palestina estaba administrada por el imperio Británico bajo mandato de la “Sociedad de Naciones” (abalada por 113 países), que dicho mandato entro en vigor en 1922 y expiró con el reconocimiento del estado judío en 1948. Cabe destacar que nunca se habló de un “Pueblo Palestino”, siempre se habló de árabes-palestinos, por ser árabes viviendo en tierras palestina, siendo la palabra “palestina” una transliteración de la palabra “filistea”; dicho sea de paso que esta palabra es de raíz hebrea y significa “invasor”, por considerar a los filisteos como “pueblos del mar del norte” que invadieron primero a Egipto y luego se asentaron en la tierra de Canaán, el nombre original de palestina, nombre también usado en la Biblia, que además es un gran documento histórico. Fue recién en 1964, cuando la liga árabe decidió crear la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), que fue llamado como “Palestinos” a secas y que esta organización tenía dos intenciones: Ser reconocidos como estado y establecer la “aniquilación de Israel por la vía armada”. Fue recién en 1993 cuando el líder palestino Yasser Arafat reconoció el estado de Israel en una carta enviada al primer ministro Isaac Rabin y este reconoció a la OLP como “legitimo representante del pueblo Palestino”. También, el 2005, Israel decide sacar los asentamientos judíos en la franja de gaza para que sea gobernada por la Autoridad Nacional Palestina, pero esta, gobernada por el movimiento ultra fundamentalista del Hamas, quien sigue la prescripción de los comienzos de la OLP de aniquilar a Israel, no reconoce ni reconocerá el estado Judío que ya ha sido avalado por varios países enemigos como Egipto y Jordania.
Otra de las cosas que carece el libro, es sobre el aspecto religioso que está en disputa, ya que muchas veces la OLP ha intentado llevar su causa como un conflicto de independencia imperialista, mientras que los más radicales como el Hamas y la Yihad Islámica lo hacen como un conflicto religioso, queriendo imponer por la fuerza su credo.
“Los invasores” es un titulo demasiado invasivo a la historia y a un conflicto que tiene más un aspecto religioso que político. Tal vez la contraportada, donde se ve un niño palestino caminando abrazado con uno judío, sea el mejor mensaje de las intenciones del escritor. Bendiciones.

Pastor Marcelo Valdés