domingo, 25 de mayo de 2014

¿Cómo lograr principios bíblicos (convicciones) en nuestros hijos?


Antes de leer, vaya a la introducción

¿Cómo lograr principios Bíblicos (convicciones) en nuestros hijos?

1-      Haga una remodelación espiritual en su vida
a-      Considere lo que está demás y elimínelo. Limpie su corazón así como limpia su casa y acérquese a Dios (Santiago 4:8)
b-      Una cirugía que extirpe la gangrena debe ser de mutuo acuerdo entre el padre y la madre (En la ausencia de uno, mas fácil es estar de acuerdo ¿No?); (Isaías 1:16)… Nunca le consulte a sus hijos que está bien y que no, ¡Consúltele a Dios!

2-      Por muy doloroso que sea, arranque de usted lo que para Dios está mal (Mateo 18:7-9)

3-      Todo lo que haga no debe ser para presumir ser más espiritual ¡Sus hijos no le creerán! (Colosenses 3:23)

4-      Dele tiempo para que el cambio surta efecto, no es instantáneo.
a-      Porque los hijos le conocen y esperarán a que vuelva a los mismos males de siempre.
b-      Porque podrían estar mas grandes y por ende mas lejos de Dios y más difíciles de “contagiar” con su devoción y entrega.
c-      Pero si la cabeza cambia, el hogar cambia, tarde o temprano.

5-      Sea firme en poner parámetros bíblicos en SU CASA; no de espacios para “alternativas” contrarias a las Escrituras en SU CASA.
a-      Precisamente ese es el mal que estamos atacando, las “alternativas” que se volvieron costumbres en su hogar.
b-      Tal cual Josué, diga: “Yo y mi casa serviremos a Jehová”;.. Encárguese USTED de servirle y anime al resto.

6-      Enséñele a sus hijos que todo lo que Dios le ha dado es para beneficio también de ellos, tal cual en las Escrituras (Deuteronomio 6:10-12)
a-      Ellos no edificaron la casa, no la llenaron de todo bien (muebles, ropa, electro domésticos), no son los que dan agua o comida;.. ¡Lo que Dios da a los padres son para beneficio de los hijos!
b-      Padres “cuídate de no olvidarte de Jehová”;.. recuerda de donde te saco y donde te puso. Y si lo has olvidado, entonces no te sorprendas de tus hijos.



 Bendiciones
Pastor Marcelo Valdés