viernes, 2 de agosto de 2013

Mensajes para una Iglesia Estancada (Introducción)

Mensajes para una Iglesia Estancada (Introducción)


Mensajes para una Iglesia Estancada
Efesios 1:22-23

Objetivo:
Encontrar la razón que está afectando el crecimiento espiritual de mi vida como miembro de la iglesia, de la familia y de la congregación, volviendo al consejo bíblico.

Introducción:
"Cuando se busca agua, nadie va al charco, sino que se busca en el rio que fluye" (M.V.)
Cuando una iglesia se estanca por demasiado tiempo, sencillamente desaparece. Como esa agua estancada que se convierte en charco, en cieno, se evapora y desaparece.
Las iglesias pasan por distintos periodos. Hay momentos alegres, tristes, de abundancia y regocijo, de sequia espiritual y decaimiento. Es un cuerpo, y como tal, cada miembro involucrado con la iglesia percibe estos distintos estados, afectándolo. Hay situaciones puntuales que alegran o entristecen a una congregación: una boda, el nacimiento de un niño, la conversión de un amigo por el que se oraba por mucho tiempo, la sanidad de uno que estaba gravemente enfermo; tales cosas nos alegran. Pero una disciplina, una deserción de un viejo miembro, la separación de un matrimonio, nos acongojan. Muchas situaciones se viven en la iglesia, muchas puntuales o que involucran a más de un miembro, pero no a toda la congregación.
Sin embargo es muy triste cuando los periodos amargos son más largos. Y más tristes y preocupante es cuando una congregación entera es la culpable. Situaciones como la del pueblo de Israel, una nación entera que vivió un decaimiento que le llevó a estancarse (y perderse) ¿Por qué no podría darse en una sencilla iglesia?.. De hecho es algo que frecuentemente sucede hoy en día.
Cuando una iglesia se estanca por demasiado tiempo, sencillamente desaparece.

Las razones
Las situaciones pueden ser diversas, pero la razón se puede resumir en una sola: Decaimiento espiritual.
Situaciones como jóvenes apáticos, matrimonios siempre en disputas, falta de respeto de los niños hacia los maestros, un Pastor con sermones poco preparados o la perdida de su irreprensibilidad, reiteradas faltas a los cultos dominicales de mas de un miembro, poco evangelismo, llegar vestidos indecorosamente, sin biblias, continuos atrasos o continuos arranques de la iglesia sin despedirse de nadie, padres que van sin sus hijos, hijos que van sin sus padres, maridos que van solos o viceversa, poca dadivosidad o poco compromiso, son situaciones que se repiten en todas las iglesias en casos puntuales. Pero cuando todas estas situaciones empiezan a ser comunes en toda la congregación, entonces es que en ese cuerpo hay decaimiento espiritual. Y esa es la razón por la que lentamente una iglesia pierde su potencial, y pronto pierde la misma vida.

Nunca el decaimiento espiritual ha traído alegría, gozo y estabilidad a una congregación. Nunca ha traído crecimiento, abundancia; se pierde uno de los propósitos mas elementales de toda iglesia: la de predicar el evangelio a toda criatura; en vez de abrir mas iglesias (o ganar mas almas en la misma), se termina cerrando el lugar donde la antorcha de Dios debía iluminar en las tinieblas, volviendo todo a negro y oscuro. Donde una vida debía entregarse a Cristo para comenzar a vivir lleno de gozo y esperanza, con seguridad de su destino eterno, con la paz que solo Dios sabe dar, con las herramientas precisas para enfrentar cada reto diario, con la fe confiada en un Jesucristo amoroso y al cuidado de nosotros, pasa todo lo contrario en las vidas que han aceptado vivir con Cristo como Señor; comienzan las quejas, se sienten menos seguros, se pierde la paz, no se sabe enfrentar los retos de la vida (o simplemente se dejan derrotar sin enfrentar nada), perdida de la fe aun en Cristo mismo con resultantes de vidas mediocres que todos comienzan a sentir, haciendo de una anormalidad una norma que es detectada por los hijos, quienes a su vez se vuelven apáticos en un lugar que no ha traído casi ningún cambio a sus padres, creando un circulo vicioso donde las tinieblas comienzan a cernirse alrededor de cada miembro por el combustible de la apatía espiritual y el decaimiento de sus lideres congregacionales y los sacerdotes del hogar.
Las diversas motivaciones que llevan al decaimiento espiritual de una iglesia es lo que estaremos analizando en las siguientes lecciones. Espero sean de verdadero provecho para todo aquel que no quiera ver su amada congregación disgregada y con miembros esparcidos y mutilados.

Pastor Marcelo Valdés